martes, 15 de junio de 2010

Animales televisivos: Carlos Sobera

Animales televisivos: Carlos Sobera: "
Carlos Sobera
Habría dado un ojo, un diente y hasta una pierna por haber podido asistir a alguna de las clases de Derecho de la Publicidad que Carlos Sobera impartió en la Universidad del País Vasco. Vale que cumpliendo mi promesa yo habría parecido un pirata, pero seguramente habrían sido más llevaderos mis tiempos mozos y universitarios, porque si algo tiene Carlos Sobera es que su cara puede servir para ilustrar la página del diccionario donde aparece la palabra “campechano”, siempre que los medios de comunicación no estén empleando ese vocablo para hablar del Rey, claro.
Campechanía es lo que caracteriza a este showman de raza, a Sobera me refiero, capaz de llenar la pantalla con un simple arqueo de ceja para al momento siguiente meterse con un concursante sin que este se mosquee y, ojo al dato, mantenerse fresco y lozano, como si de un pan de molde se tratara, hasta el último de los minutos de sus horas de grabación, pausas incluidas, que la vitalidad y la capacidad de entretenimiento de este hombre no conocen límites. Por todo esto, y por petición popular, Carlos Sobera viene a acompañarnos hoy en nuestra sección de animales televisivos.
Mentiría como un bellaco si dijera que lo recuerdo de sus tiempos en el teatro universitario, que se ve que le iban más las tablas que a un carpintero, no podría hablar tampoco con propiedad de sus aportaciones como guionista en el ‘Boulevard’ que presentaba Anne Igartiburu en ETB o como creador del concurso ‘Los jueves, mudanza’, emitido por TVG, ni de su primera aparición en ETB como presentador, en el infoshow mensual ‘Ciudadanos’ y más tarde en ‘Arde la tarde’, como tampoco puedo contar casi nada sobre ‘PC Adictos’, un programa de La2 que supe que existía pero cuya única reseña tengo es que se trataba de una pequeña producción e intuyo, sin perder mucho pelo en pensar, que versaba sobre temas informáticos. Si alguien sabe más, en los comentarios puede contárnoslo.
Y como yo no puedo explicar nada de todo eso, hablaré de Carlos Sobera a partir de lo que fue para mí su descubrimiento televisivo: ‘Quítate tú pa ponerme yo’, una serie emitida por Telecinco y vilipendiada por muchos pero a la que un año de estos le tengo que dedicar un Nostalgia TV lleno de cariño, y que puso de manifiesto rápidamente que Sobera era un valor a tener en cuenta en el mundo de la tele. Supo llevar a la pequeña pantalla como nadie la frescura que otros intentaban trasladar y apenas conseguían, justo en un momento en el que intentábamos salvar, a golpe de zapping compulsivo, la falta de carisma interpretativo que nos acompañaba desde el otro lado del cristal. No era como para darle un premio a la interpretación, pero al menos resultaba novedoso.
Cierto es que más o menos por la misma época Sobera hacía doblete en otra serie, que es por la que el resto de la Humanidad (yo, excluido) lo recuerda: ‘Al salir de clase’, un culebrón adolescente que nunca vi, fenómeno juvenil de aquel entonces y que se convirtió en cantera de un montón de actores, y esa fue la experiencia televisiva que quizá sirvió para que a alguien se le encendiera la lucecita y viera en Carlos Sobera al entertainer que luego demostraría ser. Como siempre en estos perfiles, dejo de lado las apariciones puntuales que, en el caso de Sobera, son innumerables. Bueno, sí que son numerables pero son numerosísimas; a la ficha de Imdb, enlazada al final, me remito.
¿Con qué Sobera me quedo yo entonces? ¿Con el actor o con el animador de masas? La verdad, yo me quedo con el animal televisivo capaz de mostrarse ante la cámara tal y como es cuando se apagan los focos, pasándoselo bien haciéndoselo pasar bien a los demás, riéndose sin poder parar hasta de su propia sombra para luego poder reírse sana o insanamente de y con los que tiene en frente, como hizo en el autonómico ‘Date el bote’ y, más tarde, en el eternamente exprimido ‘50×15’ o ‘Quién quiere ser millonario’ (pregunta estúpida do las haya) al pasar a Antena 3:

Y es que hay que reconocer que Sobera tiene una risa contagiosa, y quizá por eso es posible encontrar en la red decenas de vídeos con sus increíbles idas de olla rodeadas de carcajadas imparables. Yo mismo, preparando este texto, he llegado a deshidratarme por los ojos y, presa de un esguince en los músculos risorios, he tenido que llamar a una ambulancia para que me atendieran después de contagiarme del buen rollo que destila este hombre por dondequiera que aparece.
Pero, claro, como me enseñaron a mí de pequeñito, un poco hace gracia y mucho… cansa. Y es por eso que Carlos Sobera le llegó a cargar el hígado a más de uno, más si tenemos en cuenta la asombrosa capacidad que tienen las cadenas de explotar a sus valores seguros. Viendo cómo se llegó a estirar el chicle del concurso de los aspirantes a millonario, por ejemplo, comprendemos que los grandes filósofos de la Frikipedia explicasen que Sobera tiene como objetivo vital presentar todos los concursos de la cadena que lo alberga.
Y fue ahí donde decidí desoberizarme. Me caía y me cae bien, pero ya no quise seguirlo más, ni en el ‘Quién quiere ser millonario’ ni en el anuncio de El Corte Inglés ni en lo que fue haciendo después, incluida la fracasada adaptación patria del novedosísimo (ejem…) concurso ‘Jeopardy’ o en la oda a la nostalgia melódica de ‘Los mejores años de nuestra vida canción a canción’, en TVE. Nada de eso me llamaba ya lo suficiente como para ver a Carlos Sobera presentando algo.
Me lo encontré por ahí en alguna aparición de las suyas, haciendo de Sobera como sólo Sobera puede hacer porque lo suyo más que interpretación es la explotación de un carácter muy marcadamente personal, y es que Carlos Sobera es ahora uno de estos que en pocas dosis me encanta, pero seguirlo día a día al final me seca. Quizá por eso todavía sonrío cuando lo sacan a modo de píldora en ‘APM?’, mortadelesco zapatófono en mano y al grito de “¡Urgencias, urgencias!”

Con ese Sobera me quedo yo. Animal televisivo capaz de saber cómo reír con el público, pero incapaz de negociar bien consigo mismo su dosificación en la pequeña pantalla. ¿Y vosotros? ¿Cómo lo veis?
Ficha en Imdb | Carlos Sobera
En ¡Vaya Tele! | Animales Televisivos, Sobera en esencia



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