lunes, 23 de agosto de 2010

NEURONAS REBELDES


"Y yo, que fui viento cabalgando entre las olas,
cauce de río, espuma del desove,
tierra fértil desangrándome en desiertos.
Heme aquí, aún de pie, con la frente sin mancha,
levantando esta sinfonía de amor hecho poesía
sólo por respirar el polen del recuerdo." 
Leer todo el poema en: 
http://www.facebook.com/note.php?note_id=434855776560&comments=#!/notes/rossana-arellano/juicio-al-dolor/434855776560


Heme aquí también leyéndote en este nuevo despertar, donde la conciencia propia observa y toma sus lecciones, porque la sensibilidad siempre está a flor de piel en ella; aunque a mis años no debo de sorprenderme por extraer de la vida y mis semejantes algunas más. Una, no se acostumbra a 'la estructura molecular de las neuronas ajenas', porque fue hija de una madre sensible y agradecida que enseñó más de lo mismo. He esperado y preguntado, pero a veces, los pensamientos no escarban en cabeza ajena, pero tratan de entender comportamientos, cuando las mentes cuadradas en sus esquinas están muy fijas, donde se empecinan en dejar impecables los lugares que dan bienestar al uso práctico de sus vidas, sin permitir una pintada que diga: "¡Eh, te acuerdas de Santa Bárbara cuando oyes el relámpago, verdad?" ...Y otra que conteste: "¡Soy el relámpago, escúchame tú a mí, porque a ésa que dices ya la he dejado tiesa, estaba harta de que la llamasen cuando la necesitan!"

Una, que es de naturaleza sensible y apacible a ratos por educación, o será porque me hago mayor o más vieja-, medita sus propios errores y recicla la vida, aunque otros nos crean menos y nos reprchen que esas cosas que no saben, que contamos o divulgamos, jamás las escucharon (!) ¿Hablamos solos la mayoría de veces? ¡No puedo creer que no escucharan! Pero si recuerdo que cuando empezaba a contarles algo siempre se iban, me dejaban con la palabra en la boca y yo, que les encuentro sabor a las palabras, me daba por tragármelas como a los chicles de frambuesa. No saben o no quieren saber hasta que pasa qué nos viste dentro, pues nos encanta el traje honesto de su desapego, para usarlo por fuera como camuflaje, la frustración y la renuncia, contentándonos con nuestro adentro y el sensible y conciliador del mago de los sueños, del hada de nuestros bosques y hasta por momentos desearía tener con todos sus hechizos el de la bruja malvada...

Se piensa que en estos años cuando el tiempo nos cae de golpe, no se vive más que para lo básico y que no hay más que lo que ven haciendo guisos en la cocina o quejándonos de una presunta lumbalgia que arrastramos para ver si dejábamos la casa "como los chorros del oro", pero se quedó en chorreones cuando el músculo traqueo y nos empezó dejar tiesos... Pero esa no es la cosa, es lo que se lleva dentro y se encierra con su llave mágica, cuando les sorprende que 'pensemos más de la cuenta' y seamos 'la reina de nuestro yo personal', para mirar por las rendijas de su tiempo y de otro muy vivo; que prefiere ocultarse en un fugaz universo de verso de amor o en unas enigmáticas y locuaces estrofas, que se desparraman de risa, porque sólo la risa que nos produce ser nosotros mismos ante los demás, humildemente, nos hace más humanos; pero no, no les gusta mucho que seamos así porque no generamos riqueza tangible. Se nos trata como "unos despistados, indianos, provincianos, que ni nos enteramos aún de qué va el mundo..."; pero se olvidan que las corrientes marinas que recorren las almas, las que conocen la textura de cada piel humana que creció dentro de su líquido amniótico, es como el fluido de la sangre que se convierte en tsunami de pensamientos rebeldes y exaltados, sobre todo ante la injusticia por pequeña que sea, ante la imperfección de los que creen que no lo son y cuando están acatarrados, escupen en la pila donde lavan las verduras para su ensalada porque creen que eso está mejor que ir a la taza del "w.c".

Entonces, piensas que la vida sólo es de quien nos comprende y sabe abrazarnos a través del amor que se deposita en hechos. Y que una puñetera 'rana azul' por sentarse aquí delante y enarbolar su croo, sólo escupe con rabia sobre 'virtuales páginas' lo que le inquieta del mundo, como lo haces tú mi querido ángel del Sur, amiga mía; que esto no es perder el tiempo cuando sabes te sirve de terapia personal, ante la infelicidad que rodea por todas partes o un puñado de ideas imbéciles que te salpican al rostro; porque aún no se piensa que nuestra diversión, también está en un pedazo de cielo lleno de celajes al despedirse el sol de cada día. Y que todo lo que daña al mismo ser humano es la incomprensión, el olvido y en suma, el desamor.

Te quiere una rana que jamás te olvida.

Elisa

*********

Te cuenta una rana azul... (Prosa)

De los vivos...

La vida siempre se huele en el aire,
pero se duele en el alma.
Gime, respira y se respira en décimas de segundo al borde de su final,
al borde del bien y el mal, al borde de su yo personal sin el vosotros.
¡Y soñamos cada día conjugando el yo presente! (¡No todos, menos mal!)




De los vivos...

La vida siempre se huele en el aire, pero se duele en el alma.
Gime y se respira en décimas de segundo al borde de su final,
al borde del bien y el mal, al borde de su yo personal sin el vosotros.
Es lo que tristemente está pasando en el mundo.
¡Y soñamos cada día conjugando el yo presente!
(¡No todos, menos mal!)

Y por el ancho corredor de las incertidumbres cabalgan pensamientos cabizbajos;
a veces, sombríos, otras veces alegres. Porque ella es así, ésa de quien hablo según la tomamos cada día. Unas veces tan contentos y con hielo en vaso largo o copa de champagne; otros se la toman a tropezones despacio y a sorbos mirando para todos lados, ¡con temor a que se la quiten!

Pero entre tanto devenir rutinario, a veces se olvidan y pasan de pensar qué puede sorprenderles... lo contrario.
Mimamos la propia existencia y olvidamos la poca cosa que somos todos, entonces ella toma cartas en el asuntos y se encarga de prepararnos, de darnos otra lección más si hace falta. Pero, cuando sabemos cómo somos y son las palabras
que pronunciamos las que hacen cátedra, se quedan desconcertados, toman asiento y reflexionan entristecidos. (...) Están en desacuerdo con nuestras opiniones que dejan en evidencia sus olvidos. La vida, acaso sepan, siempre nos da lecciones  de paso, necesitamos aprender lo que ella lleva de verdad encima y por qué se nos invita acá a pasar este mal trago, aunque a más de uno le vaya mejor llevar su alma dentro y a gustito cuando otros la llevan toda su vida a cuestas.
Les molesta que digamos la verdad. ¡Porque "debemos ser de los nuestros sin acordarnos del resto!"

Los que nos aman, los que son sensibles, los que no olvidan saben que el verdadero sentimiento es conciencia a flor de piel, y los silencios se guardan en las gavetas del alma porque, tú yo sabemos mucho de ello. Ellos allí en la oscuridad de un pensamiento nos comprenden o se preguntan con la boca cerrada lo que nos callan. ¡Y es que gimen dentro incomprensiones!

La ingratitud necesita lecciones de urbanidad, duras experiencias cuando la abundancia la rodea, ¡porque necesita comer mierda en una palabra! Sólo así se le coge sabor a esa parte de la vida que no quieren ver, entender o mirar más cerca.
Se olvida que son más los que la comen a diario. -¡Sí, tal como lo he dicho y está muy claro!- ¿Por qué lo digo?
Porque no quieren recordar su fragilidad que es parte de lo mismo que rechaza, para conocerse de una vez en igualdad de condiciones, uno más; porque nunca sabemos qué nos aguarda al otro lado de nosotros, del resto de los seres humanos que olvidamos o despreciamos. La Vida es escuela y Dios somos todos. Maestros y alumnos y el mundo una gran aula llena de pintadas, donde cada uno quiere hacer la suya en el espacio que le dejan "los canallas", por aquello del dicho: "La pared l y la muralla son el papel del canalla".

Hoy he querido llorar hacia dentro y que rueden lágrimas hechas ríos, en esos 'por qué' que no se explican, que olvidan los detalles que tú y yo entendemos: Favores esculpidos que se convierten en nadas de otros momentos, porque sólo deben tener importancia en el corazón de quien lo sabe, pero no se escucha en los que deben recordar a tiempo, empeñado en olvidar una lección sensata, humana y solidaria. Por eso sientes quién de verdad nos supo dar y nos dará su abrazo. Que aún a pesar de todo nos amará.

¡Más nos vale un llanto de amor que una sonrisa colmada de hipócrita vacío de relleno!

El corazón sabe y por eso no se resigna a ser más piel que la que se respira en la de dios; ser más amor que Él y así lo siente, ser más unánime y solidario en la fusión del llanto que se comparte; sin sombras, sin conjeturas negativas y... en la simbiosis real de quien sí lo admite con certeza y agradecido.

Aquí en mí, en el diálogo clandestino de mi presente; en este yo que madura reflexiones, dejo caer algunas lágrimas. Sé quien ha sido un tesoro y quién me entiende y lo medita; quién se ha ido ya de este mundo dándome cariño, ¡y son muchos! Porque se sabe quién sufre, reclama, conoce y reconoce, llora como yo para no olvidar lo qué somos en cualquier instante, simplemente porque sabe.
La vida, amiga, es como tumulto de voces que por alguna parte pasan en tropel, mientras nuestro silencio espera que llegue a alguna parte su eco.

Entiendo el impulso que nos lleva a enredarnos en la Poesía. Lo entendí y lo entiendo desde mi infancia, pero en esto no soy nada mientras sólo junte palabras  que hablan de mis sinceros pensamientos, donde no se inventa la vida porque se vive en el presente. Escucho el tumulto mientras nos abrazamos a ella. Porque la sensibilidad sabe quién es quién y es nuestra verdad interior que aflora en cada poema, nos toma con "su manos las nuestras para llenarlas de besos", sirviéndonos amor. Ella es como una buena amiga que nos conoce perfectamente. Es ella la única que sabe de la caricia que nos dan quienes sí saben ser almas parecidas, porque serán parte siempre del mismo abrazo.

Amiga: Allí seguirá la vida desgarrándose en muchos que la sentimos de otra forma, clamando, pidiendo, necesitando y por confundirnos en su amor, pensando que es tan nuestra aunque sea ajena. Y no nos convence cuando olvida y pasa de largo, o no quiere saber o recordar por temor a enfrentarse a su verdadero futuro, el que demanda atención, si no se desea irse antes. Así que vemos esas vidas enredadas en sus cosas "porque fueron otros los que pidieron". Y no saben o no caen en cuenta que esos otros, sus semejantes, son prolongación de una misma estructura molecular que nos define como seres humanos. Esto es lo que nos vale conocer, amiga mía, porque ¡tú y yo estamos abrazadas en ese entendimiento que conocemos como justo y somos más los que así pensamos! Sé que por decir esto siempre hay alguien con los ojos muy sorprendidos que se atreve a censurarme en silencio por dejarlo caer así de golpe. Calla, espera y medita azarado mi reproche. Puede que aún no sepa del todo  por qué soy como soy, cuando sabe siempre que he sido. Lo que pasa es que no hablar a tiempo no facilitaba que se supiese, que ha permanecido a su lado quien así piensa; porque las voces eran siempre tropel que pasaba cerca y hacía ruido, mientras su silencio dialogaba con mi alma... "Espera, luego me lo cuentas", "ahora no tengo tiempo, me esperan", "ay no puedo escucharte tengo que estudiar "... "Mira, es muy interesante pero mañana me lo cuentas..."

¡La Vida en las otras, es sólo barro no lo olvidemos, pero cuando el se seca y el viento arrecia se levanta en polvo, entonces, sólo entonces, saben que somos nada sin el resto de nuestra amada pella de barro, masa!

Elisa Lattke
2010



Te quiero mi ángel del Sur. Elisa.

 ·  · Compartir

No hay comentarios: