lunes, 16 de mayo de 2011

Creando conciencia: La Huella Ecologica Del Hombre 1/5

Siempre me ha sorprendido ver tanta porquería alrededor de lugares interesantes por su turismo, pero también por donde voy de paseo o me encamino a mis compras semanales, aún compruebo que  no se quita la manía de tirar lo que no se quiere cargar encima, o "porque  la papelera está lejos"...

 Me sorprendía que viniendo de un país de los que llaman "tercermundista" o "Repúblicas bananeras!, en los años sesenta a esta Europa, aunque parece que hoy por hoy no lo es tanto y con el tiempo son poco los países, pueblos y ciudades que se salvan de ser  sumamente asquerosas por ser guarros sus habitantes. Pues por entonces y no tan lejano en el tiempo algunos lugares de nuestra España, ciudades, parques, rincones públicos, caminos, carreteras, lugares de  ocio y cafeterías, sorprendía que tuviesen ese aspecto desagradable y descuidado a no ser por el cansancio de un viaje o la necesidad de tomar fuerzas mientras se retomaba de nuevo el camino; había que aguantar de todo y resultaba bastante molesto el total descuido de los dueños, cuando opinaban que... "la basura acumulada por el suelo con las papeleras a rebosar -si las había- era indicativo de buena calidad en el servicio y daba una fama o cache especial al negocio"; de tal forma que  se podría pensar que  sus clientes eran tanto como ellos, unos perfectos cochinos o que por necesidad tenían que aguantarse lo que había, aparte de  otros bichos merodeadores acostumbrados a las sobras en sus cocinas.

En otras situación resultaba desagradable comprobar a lo largo de una vía pública, jardines  y parques, cómo se sigue tirando la lata vacía de cualquier cosa y el frasco de 'los potitos' al suelo; envoltorios de 'bocata' u otras chucherías comestibles, el pañal del niño con su correspondiente contenido, pañuelos usados, toallas desechables, compresas tampones, guantes higiénicos, ropa interior en momentos de apuro por no cargarla encima o tirarla donde corresponde y, - valga la redundancia- los que se dejan siempre los auxiliares, tanto médicos y personal de las ambulancias en cualquier lugar donde  van a recoger un cadáver o un herido; y como la prensa que da la noticia no pudo sacar la imagen de la víctima o del occiso, por ejemplo, pues toma la foto de los restos que se quedan por el suelo y siempre sorprende ver las  misma imagen al lado del calzado y los concebidos guantes de látex que se dejan (!) No hay conciencia de quien deja otra señal ecológica en el lugar aunque sea de  los servicios públicos u hospitalarios de urgencias; por si fuera poco siempre hay en unos lugares más que otros condones usados en las cunetas, lugares de recreo y las riberas o dentro de arroyos, ríos y a lo largo de las playas del mar, fuentes públicas y sitios de paseo, parques infantiles o de descanso a lo largo de las carreteras y fuera de las papeleras, trapos llenos de grasa, latas vacías o medio llenas de combustible, restos de alimentos, recipientes de plástico y cristal, papeles, latas, bolsas de  ropas usada, zapatos, enseres domésticos que han dejado de funcionar, cadáveres de animales domésticos, todo tipo de verdaderas porquerías que dicen mucho de la nula educación de quienes así proceden, pero que siempre se señala al país y a sus autoridades por cómo permiten que esto esté como está y son ellas y sus habitantes los culpables  que aún siéndolo  o no se deben multar si se les pilla in fraganti o con un castigo ejemplar, poniéndole a limpiar tanta mierda y no sólo multarlos o dejarlos unos días en la cárcel comiendo gratis y encima en un lugar limpio, pagado por los que sí contribuyen a unos  bines públicos y a su conservación. Por esto mismo  hay quien opina que se debe seguir el ejemplo en los propios como forasteros o  turistas: "Allí donde fueres has lo que vieres"...

 Indudablemente que  mucho de esto ha ido cambiando con el tiempo, gracias a una  buena campaña en su inicio, que ya no lo es tanto por falta de presupuesto; pero los programas en las escuelas públicas o en la primera y segunda enseñanza de algo sirven, aunque sabemos que la educación y las buenas costumbres comienzan en cada hogar, pero aún sigue habiendo falta de limpieza y conciencia sobre todo, porque no pasa como en otros países que el transeúnte es capaz de  recoger con otro papel si no lleva un guante, aquello que han tirado los que pasaron antes y lo acerca a la primera papelera. Se nota que ese amor  a ver los lugares públicos  libres de porquerías es el mismo que el que  considera necesario en su domicilio, aunque  no se trata de una manía o un síndrome y sí de una necesidad lógica por servir a la belleza del entorno, el orden y la limpieza evitando el impacto ambiental con lo que ensucia, altera  y sobra a la vista  por lo desagradable del entorno y que para nada  debe formar parte del mismo, por diferir de la naturaleza o del lugar.

Compruebo con el tiempo que de algo ha servido tanta campaña ecológica con respecto a cuidar el medio ambiente y a tomar conciencia de la basura que se genera, reciclando lo que se tira o llevándola a contenedores especiales para cada material de desecho e incluso, en los hogares existe la idea de hacer lo mismo separando cada  cosa en la basura  para  echarla en el contenedor que le corresponde, facilitando su recogida. Las leyes  han conseguido un poco más de atención por las multas a las comunidades de vecinos, por las tasas anuales más altas pagar la recogida de residuos urbanos, teniendo cada mes el residente de una zona de la ciudad o pueblo la oportunidad de deshacerse sin más costo extra de todo aquello que le estorba o necesitaba tirar y que no puede dejar en un limitado contenedor de basuras o al lado del mismo como solía pasar.

Aún no es la ley lo suficiente dura para castigar a los que la infringen, pero no todo se queda allí indudablemente porque la educación de las nuevas generaciones es importante, como la concienciación y estudio de lo que hay qué hacer con tanto residuo que generamos, siendo las autoridades, gobiernos y especialistas los que se encarguen de inventar la fórmula que evite el acumulamiento como el impacto ambiental en zonas de vertederos, dándole una mejor solución a los residuos reutilizando el producto de su material en otros fines, pudiendo servir para una segunda y tercera utilidad tratándolo con nuevas tecnologías por lo mismo que se le ha creado, dando soluciones, pues ya hay demasiada 'chatarra' en órbita dando vueltas  alrededor de nuestro planeta porque no se encuentra otra solución y eso a la larga puede ser catastrófico... ¿Quién está seguro que no lo sea?  Como lo es también el llevar  de un lado a otro residuos nucleares o tóxicos pagando a los gobiernos, estados o comunidades que los admiten, pues  como todo mundo pide dinero siempre hay gobiernos corruptos que se nutren de estas propuestas cuando quienes les ofrecen un pastón, se quitan "su muerto de encima" y se lo colocan a otros. No es la solución ni la vía más práctica de cuanto envenena  el agua y la tierra, en caso de un terremoto por más enterrado y preparado que esté, aunque lo genere 'la civilización' y son en su mayoría desechos que individualmente y a lo largo de nuestra vida los generamos nosotros después de haberles dado una utilidad; tampoco las leyes son más contundentes a la hora de exigir  responsabilidades a industrias químicas y fabricantes, etc., pero sobre todo a los gobiernos que  comercian con la mierda que no quieren para sí, pero les ha servido a muchos para enriquecerse.

La responsable del blog.

A. Elisa Lattke V.
Gracias a mi amigo Pepe Parada, mi querido "Ateobeato", por enviarme este vídeo. 
"Ranita", con un beso.



 La Huella Ecologica Del Hombre 1/5 





Siguientes, 3, 4, 5:

http://youtu.be/8kvtuSo_KJ8

http://youtu.be/xD91Tc4vrVA

http://youtu.be/hS-Rv79KBnk

No hay comentarios: