jueves, 22 de abril de 2010

Mi estrella de David



*Este poema lo hice en el 2001 a mi padre de vuelta de América del Sur, donde visité su tumba, en el cementerio israelita de Cali (Col.)


Mi estrella de David...
es sólo un recuerdo extraviado por mi mente,
un vacío pegado al hipotálamo;
una imagen inocente que pregunta
y otra madura que piensa y que señala.

Un dolor al ocaso que se aleja,
un temblor urdiendo pensamientos,
apostado en los filos de mi historia
esperando mover mis sentimientos.

Señor, por qué la música llega a nuestras almas
y por qué se siente un rumor de pasos,
un exilio interior que nos agita
dejando una piedra al amor sobre una losa.

Hoy no me hallo o quizá me descubra
llorando de nuevo sobre el mármol;
mañana tengo que clavarme en una espina
para sentir que una rosa me florece. 





A. Elisa Lattke V.

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