lunes, 15 de noviembre de 2010

LA BIBLIA ENVENENADA – Barbara Kingsolver

LA BIBLIA ENVENENADA – Barbara Kingsolver: "
LA BIBLIA ENVENENADA – Barbara KingsolverNos encontramos ante una novela apasionante donde se combinan de modo perfecto las dos partes que forman la trama. De un lado la historia de una familia recién llegada a África, y de otro, los avatares políticos del Congo Belga tanto con anterioridad a la independencia, como, y sobre todo, los de los años que la siguieron.
Estructurada como una Biblia y compuesta por siete libros que funcionan a modo de partes que dividen la novela; está narrada en primera persona por cinco voces femeninas. Escrita magistralmente con una prosa cuidada que me sedujo, haciendo que tuviera que seguir leyendo y leyendo. Tiene un argumento fascinante y original que te atrapa casi sin que lo adviertas. El ritmo es sosegado y tranquilo (que no lento), y su estilo varía dependiendo del personaje narrador.
En el verano de 1959, a fines de la etapa colonial, una familia norteamericana formada por el padre, pastor baptista, la madre y cuatro hijas se traslada al Congo Belga con una misión evangelizadora. A través de las narraciones de la madre, Orleanna, y sobre todo de las hijas, las adolescentes Rachel, Leah, su gemela Adah, que es hemipléjica, y la pequeña Ruth May, vamos a ir conociendo la vida de la familia Price en la aldea, los intentos del padre por bautizar a los niños africanos y por convertir a la fe baptista a los congoleños. Asimismo, aparecen la envidia entre hermanas, el sentimiento de culpa, la autocompasión, el odio contra el mundo en general y contra Dios en particular por estar enferma, la difícil relación con los padres, la búsqueda del perdón… Se pone también de manifiesto la superabundancia de productos, muchas veces superfluos, del Primer Mundo contrastándose con la carencia de bienes materiales de los habitantes del poblado. Finalmente, un desgraciado suceso marcará la vida de los miembros de la familia, haciendo que tomen diferentes caminos bien en África o fuera de ella.
ntretanto, como marco de la historia familiar y de la relación con las personas de la aldea, surgen los hechos históricos: la elección de Patrice Lumumba como primer ministro; la concesión de la independencia en junio de 1960, la secesión de Katanga, el breve mandato de Lumumba entre junio y septiembre de dicho año, su destitución y arresto domiciliario, su huida y posterior captura y ejecución, la ascensión al poder de Mobutu y el establecimiento de su gobierno dictatorial… Hay que recordar que tras la negativa de ayuda estadounidense y viendo que las tropas de Naciones Unidas no contribuían a acabar con la secesión, Lumumba Recurrió a la URSS. La ayuda proporcionada por Kruschev fue vista por Estados Unidos como un intento de expandir el comunismo en África y de ahí que organizaran la destitución del primer ministro y su eliminación, con la cooperación de los belgas.
A pesar de los temas serios que se tratan no falta el humor, sobre todo en las narraciones de Ruth May y de Rachel, así como en las de la cáustica Adah.
Como es lógico, y ya que en esta vida nada es perfecto, la novela tiene también sus defectos. Aunque la documentación histórica es buena, la autora omite aquello que no se aviene con la versión de los hechos que quiere contarnos. Lo histórico queda diluido en muchas ocasiones por la acción de la novela, únicamente aparecen algunas pinceladas circunscritas siempre a la política.
Existen dos constantes a lo largo de la novela, la crítica total al cristianismo y a la política exterior estadounidense para con África y el Congo. La crítica del cristianismo que realiza Barbara Kingsolver contraponiéndolo con las creencias bantúes y con los problemas del mundo, es una crítica sesgada, viciada en origen, porque parte de que quien tiene que llevar la palabra de Dios a la aldea del Congo es un fanático irracional. Fanático cuya visión del mundo está marcada por lo que le sucedió en su juventud, y que no concibe el mundo sin las Escrituras. Pero lo hace de un modo tal, que deja de ser cristianismo para pasar a ser una sarta de preceptos vacíos. Incoherente e injusta es también la negación de la existencia de Dios en toda la novela y, al mismo tiempo, la inculpación de Dios como responsable de todos los males que padece el Congo-África; enfermedades, sequías, inundaciones, colonialismo, dictaduras…
ingsolver realiza un duro juicio sobre el papel jugado por Estados Unidos en la crisis del Congo y a la política exterior norteamericana en la dictadura de Mobutu. Juicio que está bien fundado, y al que, a mi entender, no hay nada que objetar. Sin embargo, hace una alabanza del socialismo recurriendo a un razonamiento incierto, como es dividir entre sistemas económicos y políticos. Para la autora democracia y dictadura son sistemas políticos y capitalismo y socialismo son sistemas económicos. Claro está que hay dictaduras capitalistas aunque con mucha intervención, pero en el sistema socialista no pueden desligarse política y economía.
Además, obvia aquello que no encaja con sus postulados, esto es, considera el socialismo desde el punto de vista de quien no posee nada y por tanto nada tiene que perder, silenciando que en los países donde existen regímenes socialistas la libertad y la vida se pierden con facilidad.
Para concluir, está claro que los derechos humanos no pueden quedar constreñidos únicamente al Primer Mundo, y los intereses y la política no deben primar sobre las personas; sin embargo, y a pesar de los esfuerzos de algunos, la política y los intereses se imponen sobre el bienestar de los individuos. Así ha sido, y por desgracia así sigue siendo.
Technorati Tags: , ,

Compra el libro

Ayuda a mantener Hislibris comprando el LA BIBLIA ENVENENADA en La Casa del Libro.
"

No hay comentarios: