martes, 26 de junio de 2012

Viaje al Interior del Cuerpo Humano

3 comentarios:

Elizabeth dijo...

Gracias Elisa por darle a estos medios la dignidad que merecen con la seriedad y profesionalismo que te caracterizan. Un fuerte abrazo.

Ranita Azul dijo...

Gracias mi querida seguidora.

Sí, busco divulgar aquéllo que nos acerca todos a nuestra propia realidad física y espiritual, aunque no tengo más remedio que complacer en ese abanico de tendencias y de intereses a quienes buscan novedades y por sus profesiones estar al tanto. Me suscribo para que sea más fácil todo porque también estoy al tanto. Examino , reflexiono y razono en el camino sobre lo que previamente a su publicación puedo subir al blog, si es de interés para todos. Espero no equivocarme. mi cordial saludo. Elisa

Ranita Azul dijo...

De todas formas hay quien no piensa antes de escribir y recibes esto d emás abajo que te dejo y en tanto tiempo de publicar y subir cosas me ha llegado, cuando un pequeño error les convence de que nos 'expropiamos' de lo ajeno, por decirlo suave pero allí está mi realidad reflejada en años Hay de todo amiga en este lugar. Publiqué esto hace poco menos de un año y ahora recibo lo siguiente en el mismo que está perfectamente enlazado a su autor y blog y que no es mío porque no lo firmo ni me doy por dueña de lo que no me pertenece.

"El fenómeno del Wow!":

"Mr. Ranita azul se le da muy bien copiar y pegar por lo que veo. Algunas partes son calcadas al artículo que publiqué hace cosa de un año:http://lagacetadellector.blogspot.com.es/2011/09/el-fenomeno-del-wow.html
Francamente, me ofende que gente como usted se apropie del trabajo de otro. ¿No le da vergüenza? "

Allí queda eso y en lo subido la contestación pues para mí quien sí me conoce, es indignante que se dirijan en esta forma. Como ves todos no opinamos con consideración y delicadeza de nuestros semejantes. Mi educción me hubiese indicado que debo primero dirigirme a quien ha publicado algo, por las dudas y de su responsable recibir una respuesta. Luego proceder. Es así la forma de convivir en este mundo y no otra.