domingo, 13 de julio de 2014

Paparruchas

Foto: alattkeva


La Verdad anda siempre orgullosa de contar con su equilibrio y su buena memoria. Va muy tranquila por los siglos de La historia con las espaldas cubiertas, aunque llena de leyendas y de intereses espurios de su enemiga la Mentira. Pues justifica los crimines y la destrucción en todas las épocas pues ellas son la base de que sobreviva otra parte del género humano sin dar golpe, como los gobiernos elegidos democráticamente a los que hay que aguantar por las narices de tantos Pinochos, Judas y ladrones.

A los que buscan La Verdad, ¡que les den!

La Justicia es otra gran fracasada, da pena verla con con la cerviz inclinada ante los corruptos que la tildan de infame y la sientan en el banquillo... "por hacer mucho daño a la reputación de 'honorables' ladrones". Siempre está sirviendo la pobre a la infamia y la juzgan, será por pendeja o porque a perdido reflejos para defenderse a sí misma, la debe pesar la balanza que lleva siempre encima. La pobre ya ni se sorprende ante la difamación mediática y la risa de los sinvergüenzas alimentados por los gobiernos.
La Mentira, tiene dinero para todo cuando quiere pero siempre anda pidiendo. La Justicia como recibe tantos palos no puede con su Moral a la que lleva a cuestas. Se queja de todo y parece que la duelen los huesos de tantos seres humanos que ha defendido y están bajo tierra, esperándola todavía. Ella, necesita que La Esperanza la crea pero la pobre se ha perdido en un Sueño imposible de realizar y no la deja ni respirar. Tampoco, su amada Ilusión ayuda mucho, siempre fueron compañeras de fatigas para mantener La Moral a su lado, ahora sólo sirven de lastre, ¡pero es otra consentida de mierda llena de ideas para sobrevivir del Autoengaño!... Un tipo experto en psicología de masas, dicen;  otro amante bien lerdo que se ha echado encima la infeliz para no aburrirse de tanto inútil pensamiento que ronda sus deseos; pero como todo en la vida se acaba ante tantos Tíos cachas y sin cerebro, los llamados 'Disgustos y Sinvergüenzas', los que pululan por todos lados, pues a La Moral, la violan a diario porque necesita sobrevivir y ganarse la vida como sea, por eso pone la cara y lo que se preste. Dice que, "es que no hay otra forma de comer..."

Así que sólo le queda mantener a su costa a La Esperanza, menudo apaño que no sirve para nada, aunque nieguen todos los hechos injustos que afectan a ambas, merecen un castigo por no dar nada de lo que prometen.
Por eso, de vez en cuando, ocurre un milagro en los corazones de los seres humanos y una de ellas, por saber que no debe ser tan mala, se arrepiente, porque "negó siete veces siete" lo que hizo y los hechos la condenaron "por tener las patas cortas", por eso calla o confiesa cuando la da la gana. Entonces se mantiene en una aparente paz porque la vence La Conciencia, otra comprometedora que aparece cuando le viene en gana. A, La Mentira, a veces la juzgan pero nunca devuelve el honor ni el dinero robado ni deja de ser quien es, aunque la pillen cuando se va a uno de sus viaje a "Paraísos Fiscales", y con la maleta llena de Alegrías que no paran de reír y tocar las castañuelas, la delatan...¡cómo no va a estar contenta!

Vencida y arrugada en su tragedia mediática, La Mentira no lo soporta por un tiempo y se las arregla con su amante, un tal Orgullo, así, ambos se consuelan y se aguantan por un tiempo para volver a entrar a escena. Porque "El Teatro de la Vida" da siempre trabajo a quien se lo propone y "si no se duermen en los laureles" tantos ilusos que no razonan ni observan la Vida, -otra degenerada que se muere cuando menos se espera-; entonces vuelven a la carga tomando jarabe de ánimo y con unos buenos tragos de despropósitos a ver quién cae de nuevo por creerla, así se monta otro espectáculo. Por eso la prensa no para de dar noticias sobre verdades que pasan, pero la Mentira se las arregla para burlar el acoso del que es víctima, eso dice la descarada, por ser una esplendida cabrona con muchas influencias.

Por eso decimos que: "no hay enemigo pequeño" y que "las patas de La Mentira son muy cortas"
Yo no lo creo así. Viste y calza muy bien la muy jodida, come en los mejores restaurantes, vive como Dios, todo mundo la cree aunque no sea tan guapa como La Verdad; nadie la reconocería de lo que es capaz con semejante apariencia pues tiene modales distinguidos y sabe de todo, pero nadie la quiere a su lado cuando la reconocen.  Pero, a mí, concretamente a mí, siempre me ha engañado por cómo promete.

alv

No hay comentarios: