martes, 28 de marzo de 2017

Viento


Si alguna vez, te sabes y, sediento;
te procuras voraz, ser el más fuerte;
me debes recordar en esta estancia  
deshojada al otoño y conmoverte.

Absorta me verás por desafiarte
en las cumbres del tiempo donde habitas;
¡y sentir por veredas, cuando gimes,
deshojando mi ayer de margaritas.

"Me quieres, no me quieres", son tus quejas;
agitado y febril con tu premura
y hay dolor por vivir dentro del tiempo, 

Un fenómeno más entre unas rejas, 
las del mundo que aguanta otra locura
y te lo tomas feliz, el pasatiempo...

Quién sabe de tu usura,
destructor y cerril en torbellino,
procurando arrollar en remolino.

Australia Elisa Lattke Valencia


2 comentarios:

Rafael dijo...

Bendita charca para saciar la sed del caminante...
Un abrazo en la tarde.

A. Elisa Lattke Valencia dijo...

...y el caminante.
Un abrazo agradecido al poeta que me entusiasma con sus versos. Años atrás pensé dejar todo.
Siempre hay ángeles con sed y hadas que pierden su varita mágica o una luna que no ilumina la charca, dejando alguna lágrima más, para que nade una ranita.